Una delegación del LBM recorrió las faenas Rosario, Ujina y Coposa, profundizando su modelo pedagógico con experiencias situadas, retroalimentación entre pares y vinculación directa con el entorno productivo de la gran minería.
Con el propósito de actualizar los conocimientos pedagógicos y técnicos en torno a los procesos productivos actuales de la gran minería, una delegación del Liceo Bicentenario Minero Juan Pablo II (LBM) realizó una visita en terreno a distintas faenas de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, ubicadas en la zona cordillerana de la Región de Tarapacá. Esta actividad se enmarca en una relación de colaboración sostenida por más de una década y responde al compromiso del liceo con el reforzamiento continuo de su modelo formativo, asegurando que los aprendizajes entregados en el aula reflejen las exigencias reales del sector productivo.
La delegación fue encabezada por la directora Goighet Andrade Yana, junto a la jefa del Departamento de Minería, Fabiola Tapia, la docente y encargada de práctica, Carolina Pacheco, y el responsable del Departamento de Innovación y Proyectos, Luis Correa. A ellos se sumaron Claudia Armijo, supervisora de la Fundación Collahuasi, y fueron recibidos por la supervisora de entrenamiento en la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, Cyndi Véliz , junto a representantes clave del equipo de Enaex, empresa colaboradora esencial en los procesos de tronadura: Baltazar Marín (administrador de planta Enaex en Collahuasi), Miguel Rodríguez (encargado de patio) e Isaac Quenaya (ingeniero en control de riesgos del proceso ICRP).

Del aula a la faena: Rosario, Ujina y Coposa como espacios de aprendizaje
La jornada contempló un recorrido por las principales faenas operativas de Collahuasi:
Faena Rosario
Ubicada a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, es el principal yacimiento de la operación minera, donde se realiza la extracción de mineral a rajo abierto. Esta faena constituye el corazón de la actividad minera, y su visita permitió observar en terreno cómo se planifica y ejecuta el proceso de explotación, así como el desplazamiento y operación de equipos de alto tonelaje, incluidos los camiones CAEX. En esta etapa, ya se encuentran integrados, desde marzo, exestudiantes del liceo que realizan su práctica profesional extendida en turnos par e impar, desempeñándose en labores críticas y aportando desde su formación técnica.
Faena Ujina
Esta zona concentra la planta de chancado y molienda, además de campamentos, sistemas de bombeo y una de las principales bases operativas de la minera. También alberga la planta de Enaex, donde se fabrican las emulsiones utilizadas en el proceso de tronadura. Estudiantes en práctica extendida también se desempeñan en este sector, aplicando conocimientos adquiridos en el aula en condiciones reales, bajo protocolos exigentes de seguridad y operación. Durante la visita, los nuevos estudiantes que este año iniciarán sus prácticas pudieron interiorizarse en los aspectos logísticos y técnicos que sustentan esta etapa de la cadena productiva.
Faena Coposa
Si bien no es un yacimiento en sí mismo, esta instalación cumple un rol clave como centro logístico y de tratamiento de agua mediante osmosis inversa. Su operación está alineada con los principios de una minería sustentable, y los estudiantes en práctica extendida también participan en esta faena, adquiriendo experiencia en la gestión responsable de recursos hídricos. Este eje formativo dialoga directamente con el perfil de egreso, que promueve conciencia ambiental y compromiso con la eficiencia en el uso de insumos críticos.
Estudiantes protagonistas: práctica extendida con identidad profesional

Uno de los momentos más significativos fue la charla realizada por ex estudiantes en práctica extendida desde marzo, dirigida a sus compañeros de cuarto medio que este año subirán por primera vez a faena. Este espacio de retroalimentación entre pares permitió construir un puente emocional y profesional entre el aula y el entorno productivo, reforzando el modelo de acompañamiento del liceo
A su vez, los estudiantes pudieron recorrer la planta de Enaex, guiados por el equipo técnico que además dicta cátedras semanales en el liceo, fortaleciendo la articulación entre formación técnica y experiencia de campo, con énfasis en seguridad, control de riesgos y trazabilidad de procesos.
Modelo formativo impulsado por la Fundación Collahuasi
Este tipo de actividades se enmarca en el modelo educativo impulsado por la Fundación Collahuasi, que promueve una formación técnica contextualizada, ética y de alto estándar. La experiencia en terreno permite contrastar lo aprendido con las exigencias reales del sector, dando forma a un aprendizaje significativo y vocacional.
Desde la gestión pedagógica del liceo, esta instancia reafirma el compromiso con un enfoque de aprendizaje experiencial y situado, que responde a los estándares de la gran minería y consolida una alianza estratégica entre el Servicio Local de Educación Pública de Iquique, la Fundación Collahuasi, Enaex y el propio establecimiento.
Para Fabiola Tapia, jefa de la especialidad de Explotación Minera, estas experiencias tienen un valor formativo profundo:
“No solo permiten conectar lo aprendido en el aula con la realidad del proceso minero, sino que ayudan a que los estudiantes comiencen a asumir una identidad profesional. Ser minero no es solo saber operar una máquina o conocer una faena, es creerse capaz, emocional y cognitivamente, de habitar ese mundo con responsabilidad, seguridad y visión de futuro”.