En una ceremonia cargada de simbolismo institucional y espíritu democrático, nuestro Liceo Bicentenario Minero Juan Pablo II realizó el acto oficial de cambio de mando del Centro de Alumnos (CEAL) 2025, marcando así el inicio de un nuevo periodo de representación estudiantil. La Lista 1: “El futuro es de quien se atreve a jugarlo” fue la electa para asumir esta responsabilidad, luego de un proceso electoral que convocó activamente a la comunidad estudiantil.
La nueva directiva está integrada por:
- Gustavo Valdebenito, presidente (3°B)
- Karla Pérez, vicepresidenta (3°D)
- Emilio Zuñiga, secretario (3°D)
- Maximiliano Riquelme, tesorero (3°D)
- Isamar Mamani, delegada (3°D)
El acto contó con la presencia de nuestra directora, Goighet Andrade Yana, y de la representante del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Iquique/Alto Hospicio, María Lorena Bierman, junto a las directivas de curso y el Centro de Alumnos saliente (2024). Este último tuvo un rol central al hacer entrega de la banda presidencial —símbolo del traspaso de responsabilidades— a la nueva directiva.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el discurso de despedida de Martín Órdenes, presidente saliente del CEAL, quien con emotivas palabras reflexionó sobre su experiencia de liderazgo y crecimiento personal. En su intervención expresó:
«Hoy me despido de este rol con el corazón lleno de gratitud. Ser presidente del CEAL ha sido una de las experiencias más significativas de mi vida estudiantil. No solo por lo que logramos, sino por todo lo que compartimos y aprendimos juntos como equipo, como comunidad y como personas.»
Posteriormente, el nuevo presidente Gustavo Valdebenito ofreció sus primeras palabras como representante del estudiantado, destacando el valor del proceso vivido:
«Agradecemos el camino democrático que recorrimos junto a la Lista 2, por compartir sus ideas y participar con respeto. Hoy tomamos este cargo con compromiso y convicción; aquí no termina nada, al contrario: hoy empieza el verdadero trabajo como Lista 1.»
La ceremonia concluyó con la firma del acta de toma de mando, en la que la nueva directiva recibió el libro de actas y el timbre institucional del LBM, elementos entregados por la jefa docente del establecimiento y nuestra directora, como símbolo de confianza y responsabilidad institucional.
Este cambio de ciclo representa una oportunidad para seguir construyendo una cultura de participación activa, diálogo respetuoso y liderazgo colaborativo entre estudiantes, aportando al desarrollo de una comunidad escolar cada vez más consciente y cohesionada.