Gracias al patrocinio del Programa de Acceso a la Educación Superior (PACE) de la Universidad Arturo Prat (UNAP), 80 estudiantes de tercero medio del Liceo Bicentenario Minero S.S. Juan Pablo II participaron en una salida pedagógica a la localidad de Pisagua, en el marco de un proyecto de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) que articuló cuatro asignaturas: Taller de Literatura (profesora Tania Rebolledo), Artes Visuales, Audiovisuales y Multimediales (profesora Nataly Arenas), Ciencias del Ejercicio Físico y Deportivo (profesor Aleksandar Valdivia) y Educación Ciudadana (profesora Alicia Rojas). Esta experiencia interdisciplinaria permitió abordar el aprendizaje desde una perspectiva integral, combinando investigación en terreno, reflexión crítica, expresión artística y actividad física vinculada al bienestar.
El respaldo de la Universidad Arturo Prat fue clave no solo en términos logísticos, sino también en lo académico y formativo. A lo largo de la jornada, los estudiantes fueron acompañados por docentes e investigadores de diversas facultades, quienes aportaron desde sus disciplinas a la construcción de una experiencia educativa integral. En este contexto, la salida se convirtió en un espacio de aprendizaje situado, donde el contacto directo con el territorio permitió profundizar en conocimientos históricos, científicos, ciudadanos y artísticos, reforzando así el valor pedagógico del ABP.
Uno de los elementos más significativos fue la participación de académicos con trayectoria en investigación y docencia universitaria. Entre ellos, el Dr. Patricio Rivera, docente de Historia y Ciencias Sociales perteneciente a la carrera de Pedagogía en Lengua Castellana y Comunicación, ofreció herramientas para una lectura histórica crítica del lugar. También participó el Dr. Cristian Ortega, director de la carrera de Sociología, quien abordó la dimensión social de la memoria, el poder de los relatos y su permanencia en el imaginario colectivo. Sus intervenciones enriquecieron la experiencia de los estudiantes al ofrecer una mirada compleja sobre los procesos históricos y su impacto en el presente.
La visita consideró tres estaciones: un recorrido patrimonial por la localidad, una exploración del ecosistema marino en el borde costero guiada por el director de la carrera de Biología Marina, Pedro Pizarro, y una visita al cementerio de Pisagua, donde se abordaron las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura. A estas instancias se sumó el acompañamiento del estudiante universitario Álvaro Zapata y de Simón Villalobos, encargado de Ediciones UNAP, quien promovió una reflexión en torno al patrimonio cultural desde una perspectiva crítica y literaria.
A partir de esta experiencia, el proyecto contempla la elaboración de productos integrados por cada asignatura participante. Las y los estudiantes crearán narrativas breves inspiradas en lo vivido en terreno, obras visuales que resignifiquen los símbolos del lugar, cápsulas de reflexión sobre democracia y derechos humanos, y presentaciones enfocadas en el autocuidado físico durante actividades en espacios naturales. Estos trabajos serán sistematizados y socializados en una jornada de cierre donde se pondrá en común lo aprendido, promoviendo así la evaluación colaborativa y el desarrollo de una ciudadanía crítica y activa.
Desde el enfoque pedagógico, el proyecto permitió a las y los estudiantes del plan científico-humanista aplicar conocimientos de forma integrada, desarrollar habilidades de análisis, argumentación, creación artística y autocuidado, y fortalecer una comprensión más profunda del pasado y del presente. La elaboración de estos productos —más que una actividad final— se proyecta como una instancia de construcción de sentido, en que la experiencia personal y el conocimiento académico se articulan en torno a un mismo propósito formativo.
Como comunidad educativa, valoramos profundamente esta experiencia y agradecemos el compromiso del cuerpo académico de la UNAP, así como el trabajo coordinado de los docentes Tania Rebolledo, Nataly Arenas, Aleksandar Valdivia y Alicia Rojas, quienes diseñaron un proyecto pedagógico coherente con los principios de la formación integral y con el perfil de estudiantes reflexivos, críticos y comprometidos con su entorno. Esta experiencia en Pisagua constituye un aporte sustantivo al desarrollo de una ciudadanía informada, empática y consciente de su historia.










