Con la participación de instituciones de educación superior, organismos públicos, redes de apoyo y representantes de la industria minera, realizamos nuestra segunda Feria Preventiva y Vocacional 2026, una instancia que permitió acercar a nuestros estudiantes a oportunidades concretas de formación, empleabilidad y desarrollo personal. La jornada también estuvo marcada por el regreso de exestudiantes que actualmente trabajan en el sector minero, quienes representan el cumplimiento de proyectos de vida construidos durante su formación en nuestro establecimiento.
El miércoles 7 de octubre, nuestro Liceo Bicentenario Minero S.S. Juan Pablo II desarrolló esta segunda edición de la Feria Preventiva y Vocacional, consolidando un espacio de encuentro entre la comunidad educativa y diversas instituciones del ámbito académico, productivo y social. La iniciativa tuvo como propósito ampliar el acceso a información relevante para la toma de decisiones, fortalecer la orientación vocacional y promover una cultura de prevención, participación y sana convivencia.
A través de esta actividad, buscamos que nuestros estudiantes comprendan que la construcción de su futuro comienza mucho antes de egresar de la enseñanza media. Conocer las alternativas de formación, identificar sus intereses y establecer contacto con instituciones y profesionales vinculados a distintas áreas constituye una oportunidad para proyectar sus aspiraciones con mayor claridad y reconocer las posibilidades que ofrece nuestro entorno regional.
Vinculamos la educación con las oportunidades académicas y el sector productivo
Uno de los principales objetivos de nuestra feria fue acercar las distintas alternativas de continuidad de estudios y desarrollo laboral a estudiantes de enseñanza media, tanto de la modalidad Humanista-Científica como Técnico-Profesional. Para ello, contamos con la participación de instituciones como la Universidad Arturo Prat (UNAP), Universidad de Tarapacá (UTA), Universidad Santo Tomás, CFT Estatal y CEPECH, cuyos representantes compartieron información sobre sus alternativas formativas y las posibilidades de continuar estudios superiores.
En el ámbito productivo, destacamos la participación de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, junto con empresas vinculadas a la industria minera como Enaex, Geotec y Yoy, cuya presencia permitió fortalecer el acercamiento de nuestros jóvenes a uno de los sectores económicos más relevantes de la Región de Tarapacá.
Este vínculo adquiere especial importancia considerando nuestra identidad como liceo minero y el compromiso que mantenemos con una educación conectada con las necesidades del territorio. La posibilidad de conocer experiencias del sector productivo y explorar diferentes trayectorias laborales permite que nuestros estudiantes relacionen los conocimientos adquiridos en el aula con sus futuras oportunidades de desarrollo.
Desde una perspectiva formativa, valoramos que estos encuentros contribuyan a ampliar las expectativas de nuestros jóvenes y a entregarles elementos para evaluar sus decisiones con mayor conocimiento. La orientación vocacional representa un proceso continuo que requiere información, acompañamiento y experiencias significativas, especialmente durante los últimos años de enseñanza media, cuando deben enfrentar decisiones que tendrán una importante influencia en su trayectoria personal y profesional.
Fortalecemos la prevención, el bienestar y la convivencia educativa
La segunda feria también permitió abordar una dimensión esencial de nuestro proyecto educativo: el desarrollo integral de los estudiantes y la promoción de entornos seguros, participativos y respetuosos. Bajo el principio de que la convivencia educativa es tarea de todos y todas, incorporamos la participación de instituciones y programas dedicados a la prevención, el bienestar y el acompañamiento de niños, niñas y jóvenes.
En esta línea, contamos con representantes de Carabineros de Chile, Bomberos, Gendarmería, SENDA, LAZOS, Fundación Emplea, Espacios Amigables, Salud Mental, Armada de Chile y Fuerza Aérea de Chile, además de otras organizaciones que contribuyeron a ampliar el conocimiento de nuestros estudiantes sobre las redes de apoyo y oportunidades disponibles en la comunidad.
La presencia de estas instituciones permitió integrar distintas perspectivas sobre el autocuidado, la prevención de conductas de riesgo, la salud mental, la convivencia y la participación social. Se trata de ámbitos que adquieren especial relevancia durante la adolescencia y que forman parte de los desafíos que enfrentamos como comunidad educativa en la formación de ciudadanos responsables, informados y conscientes de su entorno.
Como establecimiento, consideramos fundamental que nuestros estudiantes puedan reconocer a las organizaciones presentes en su territorio, comprender las funciones que desempeñan y conocer los mecanismos de orientación y acompañamiento a los que pueden acceder. Este acercamiento favorece una relación más directa entre la educación y las redes de apoyo, fortaleciendo el sentido de comunidad y la responsabilidad compartida en el bienestar de nuestros jóvenes.
El regreso de nuestros exestudiantes: proyectos de vida que hoy son una realidad
Uno de los aspectos más significativos de la jornada fue la participación de exestudiantes de nuestro liceo que actualmente se desempeñan laboralmente en empresas de la industria minera. Su regreso al establecimiento constituyó una oportunidad especialmente relevante para reconocer trayectorias que comenzaron a construirse hace varios años en nuestras salas de clases y espacios de formación técnico-profesional.
Durante su permanencia en el liceo, estos jóvenes proyectaron su futuro en el sector minero, identificando oportunidades y estableciendo objetivos que orientaron sus decisiones académicas y personales. Hoy, al reencontrarnos con ellos como trabajadores de la industria, observamos cómo aquellas aspiraciones se han transformado en resultados concretos y en importantes avances dentro de sus proyectos de vida.
Esta experiencia adquiere un valor particular para nuestros actuales estudiantes, quienes pueden reconocer en sus excompañeros ejemplos cercanos de inserción laboral y desarrollo profesional. Más allá de las posibilidades que ofrece el sector minero, sus trayectorias permiten comprender que la construcción de un proyecto de vida requiere preparación, constancia, capacidad de adaptación y decisiones sostenidas en el tiempo.
Para nuestra comunidad educativa, el retorno de estos exestudiantes también representa una oportunidad para valorar el impacto de la formación que entregamos. Sus experiencias nos permiten establecer una conexión entre los objetivos que promovemos durante la enseñanza media y las oportunidades que nuestros egresados encuentran posteriormente en el mundo laboral.
Reconocemos en estas trayectorias una expresión concreta del sentido de nuestra labor educativa: acompañar a nuestros jóvenes en la construcción de metas que puedan proyectarse más allá del establecimiento y transformarse en oportunidades reales de crecimiento personal y profesional.
La participación de nuestros exestudiantes aporta, además, una perspectiva especialmente significativa al diálogo entre educación y empresa. Su experiencia permite mostrar que el vínculo con el sector productivo trasciende las actividades formativas y puede mantenerse durante distintas etapas de la trayectoria de nuestros egresados, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la relación de nuestro liceo con su entorno.
Al finalizar esta segunda Feria Preventiva y Vocacional, expresamos nuestro agradecimiento a las instituciones de educación superior, empresas, organismos públicos, organizaciones sociales y redes de apoyo que participaron en esta jornada. Su colaboración resulta fundamental para ampliar las experiencias formativas de nuestros estudiantes y fortalecer el trabajo conjunto entre el establecimiento y las instituciones de nuestro territorio.