Con el propósito de seguir fortaleciendo las competencias de acompañamiento, resguardo y respuesta ante situaciones complejas que puedan presentarse en el contexto escolar, en nuestro Liceo Bicentenario Minero Juan Pablo II desarrollamos una jornada de capacitación dirigida a profesionales del Programa de Integración Escolar (PIE), integrantes del equipo de Convivencia Educativa y monitores de apoyo. La actividad fue organizada por nuestra coordinadora PIE, Graciela Avendaño, y estuvo a cargo del equipo de la Fundación Convivo y su programa “De la Palabra al Abrazo: de la contención emocional a la física para contextos educativos”, conformado por Pavel Zhbankov Cuevas, terapeuta ocupacional, coordinador del programa y especialista en contención física; Rodrigo Gutiérrez Lobos, sociólogo y especialista en convivencia escolar; además de Vivian Franco Palacios, abogada especializada en derechos humanos y educación, y Pía Gutiérrez Lobos, psicopedagoga con experiencia en mediación y convivencia escolar.
Durante la jornada abordamos contenidos teóricos orientados a comprender el marco institucional, jurídico y técnico que regula la contención en establecimientos educacionales, profundizando en los protocolos de Desregulación Emocional y Conductual (DEC), las estrategias de corregulación y desescalamiento, y las medidas preventivas que permiten intervenir oportunamente antes de que una crisis alcance niveles de mayor riesgo. El programa enfatiza que una parte significativa de las situaciones que derivan en contención física puede prevenirse mediante estrategias adecuadas de acompañamiento emocional, ambiental y sensorial, fortaleciendo así respuestas más oportunas y respetuosas para nuestros estudiantes.
La capacitación tuvo como propósito entregar herramientas prácticas, éticas y seguras para el manejo de situaciones de desregulación emocional y conductual de alto riesgo, promoviendo la protección de estudiantes y funcionarios. Entre sus objetivos se consideró fortalecer estrategias de desescalada, conocer el marco jurídico y técnico de la contención física en Chile, prevenir riesgos para la comunidad educativa y reducir la necesidad de intervenciones físicas mediante una actuación temprana y especializada.
Uno de los momentos más relevantes correspondió al desarrollo de ejercicios prácticos de contención física, instancia en la que los participantes pudieron entrenar procedimientos y técnicas de intervención diseñadas para resguardar la integridad de todos los involucrados. A través de simulaciones y análisis de casos, se revisaron criterios para evaluar situaciones de crisis, seleccionar técnicas adecuadas según la edad, características personales y contexto de cada estudiante, y actuar bajo principios de seguridad, proporcionalidad y respeto a la dignidad de las personas.
Como comunidad educativa, valoramos profundamente estas instancias de formación continua que fortalecen el trabajo articulado entre PIE, Convivencia Educativa y los distintos equipos de apoyo del establecimiento. Este proceso formativo nos permite avanzar en la construcción de entornos educativos cada vez más seguros, inclusivos y preparados para responder de manera profesional frente a situaciones complejas, siempre poniendo en el centro el bienestar, la protección y el desarrollo integral de nuestros estudiantes.





