En el Liceo Bicentenario Minero Juan Pablo II dimos inicio a nuestro Año Escolar 2026, marcando un hito significativo para nuestra comunidad educativa. Este comienzo estuvo dedicado especialmente a nuestros estudiantes de Séptimo Año Básico, quienes viven durante estos días su semana de inducción, etapa clave para su integración y adaptación a la enseñanza media.
En esta oportunidad, cinco cursos de séptimo básico comenzaron oficialmente su trayectoria en nuestro establecimiento, participando junto a sus padres, madres y apoderados en el primer acto institucional del año. Valoramos la alta asistencia y el compromiso de las familias, cuya presencia reafirma el trabajo colaborativo que promovemos desde el inicio del proceso formativo.
La ceremonia fue encabezada por nuestra directora, la profesora Goighet Andrade Yana, quien dirigió un mensaje de bienvenida enfocado en los desafíos académicos y formativos que asumimos como comunidad. En sus palabras, destacó el compromiso de nuestro liceo con una educación de calidad y excelencia, orientada al desarrollo integral de cada estudiante.
Junto a ella, la coordinadora de nivel, profesora Romina Adasme, presentó los lineamientos generales que orientarán el trabajo pedagógico, así como las principales exigencias académicas, deberes y derechos que acompañan la vida escolar. Durante el acto también fueron presentados los profesores jefes y docentes acompañantes de cada curso, quienes cumplirán un rol fundamental en el proceso de orientación y seguimiento de los estudiantes.
Asimismo, nuestros nuevos estudiantes conocieron a la encargada del nivel y monitora, señora Carola Araya, y a la psicóloga del nivel desde el área de Convivencia Educativa, señorita Rocío Rodríguez, quienes brindarán acompañamiento permanente en el ámbito formativo y socioemocional, fortaleciendo el bienestar y la sana convivencia durante el año escolar.
Este primer encuentro permitió establecer con claridad las bases del compromiso académico y formativo que compartimos. La semana de inducción contempla diversas actividades destinadas a fortalecer la identidad institucional, promover la convivencia respetuosa y facilitar la adaptación a las nuevas dinámicas escolares.
Como comunidad educativa, iniciamos este año con la convicción de que el trabajo conjunto entre estudiantes, familias y docentes constituye el pilar esencial para alcanzar las metas que nos proponemos. Seguimos avanzando, con responsabilidad y sentido de pertenencia, en la formación integral de nuestros estudiantes.



























