Este miércoles 2 de septiembre, el Superintendente de Educación, Mauricio Irarrázabal, realizó una visita a nuestro Liceo Bicentenario Minero S.S. Juan Pablo II de Alto Hospicio, instancia en la que conoció en terreno el modelo pedagógico y formativo que desarrolla el establecimiento, junto con sus principales logros, desafíos y la experiencia educativa construida en beneficio de las y los jóvenes de Tarapacá.
La visita adquiere especial relevancia al desarrollarse en el inicio de la gestión del Superintendente, quien pudo conocer la experiencia del LBM como un modelo que articula educación, territorio y vinculación con el sector productivo. Este trabajo ha sido posible mediante una alianza virtuosa entre el sostenedor SLEP Iquique, Fundación Collahuasi y el apoyo de SNA Educa, colaboración que ha permitido fortalecer las oportunidades formativas de los estudiantes y avanzar en el desafío de hacer posible una educación de calidad y con pertinencia territorial en el Norte Grande de Chile.
El Superintendente estuvo acompañado por el equipo regional de la Superintendencia de Educación, encabezado por su director regional, Jaime Arenas, y por su equipo, además del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Iquique, liderado por su director ejecutivo, Najle Majluf. La delegación fue recibida por la jefa docente del Liceo Bicentenario Minero, Romina Alfaro —en representación de la directora Goighet Andrade, quien se encontraba participando en la Reunión Anual de Líderes Directivos del Premio LED— y por la supervisora de Fundación Collahuasi, Claudia Muñoz, quienes acompañaron el recorrido por los distintos espacios pedagógicos y formativos del establecimiento.
Formación minera y aprendizaje en terreno
Uno de los principales momentos de la jornada se desarrolló en el Taller de Minería, donde fueron los propios estudiantes, junto a docentes del área, quienes presentaron parte de los aprendizajes, procesos y competencias que desarrollan durante su formación. La exposición estuvo encabezada por la jefa del Departamento de Minería, Fabiola Tapia, permitiendo a las autoridades conocer directamente el trabajo que se realiza en la especialidad Técnico-Profesional de Explotación Minera.
Posteriormente, la comitiva visitó el simulador y la cancha de entrenamiento, espacios que permiten acercar a los estudiantes a experiencias vinculadas con las condiciones y procedimientos propios de la industria minera. El recorrido permitió mostrar cómo la formación teórica se complementa con experiencias prácticas orientadas al desarrollo de competencias técnicas y a la preparación de los jóvenes para su futura trayectoria laboral y profesional.
La jornada continuó con un encuentro junto a estudiantes de la especialidad de Explotación Minera y del área Científico-Humanista, instancia en la que el Superintendente de Educación pudo dialogar con los jóvenes y conocer parte de sus experiencias, expectativas y desafíos. Este espacio permitió situar a los estudiantes como protagonistas del proyecto educativo y relevar la importancia de generar oportunidades que amplíen sus posibilidades de desarrollo desde la educación pública en Tarapacá.
Una experiencia educativa construida desde Tarapacá
Finalmente, la visita concluyó con una reunión de cierre, en la que se presentó el LBM desde sus números, logros, desafíos e historia, dando cuenta del camino recorrido por la comunidad educativa y de los retos que continúan orientando su desarrollo. La instancia permitió entregar una mirada integral del establecimiento, abordando tanto los resultados alcanzados como aquellos ámbitos en los que es necesario continuar avanzando.
La visita del Superintendente de Educación constituye una oportunidad para visibilizar una experiencia educativa construida desde el territorio y basada en el trabajo colaborativo entre la educación pública, el mundo formativo y la vinculación estratégica con instituciones comprometidas con el desarrollo regional. Para el Liceo Bicentenario Minero, este modelo mantiene en el centro a sus estudiantes y el propósito de generar oportunidades reales para que las y los jóvenes de Tarapacá puedan proyectar su futuro desde el Norte Grande de Chile.






























